1. Escucha el Episodio 10 del Jardín Sonoro de Miranda Hooker.
Opción a) ¿Qué imágenes se te fueron ocurriendo mientras escuchabas hablar de la existencia de universos paralelos? Menciona cinco. Cuenta, en un párrafo, cómo se relacionan esas imágenes con un verano de tu infancia.
Opción b) Imagina tres, cuatro, once (los que quieras) universos paralelos de tí. ¿Qué estás haciendo en ellos? ¿Quién está contigo? ¿Cómo es el mundo entonces? Extensión libre.
Opción c) Las dos opciones anteriores.



Opción B.
Es curioso… por que desde un momento de mi vida para acá, he escrito mucho.. y todo se basa en mi mundo paralelo.
Es solamente uno, y ha cambiado tanto desde que lo descubrí. Al incio solamente estaba yo, representada por un inmenso roble, teniendo solo a mi alrededor un mundo blanco sin un alma ni color, esperando las manos de una artista; solo tenia una vista hermosa a la bóveda celeste, que desde mi copa veia, y en particular a una noble estrella, aquella que fue parte del alma del roble, esa que me brindaba calor y compañia… Era un mundo de paz, donde solo se albergaba un alma quebrantada dentro de un inmeso roble para aparentar.
Hoy en día, después de que un huracán pasara acompañado de su mas confiable sol, destruyendo cada centimetro del mundo paralelo, y sin mencionar al viejo roble, hoy, es un mundo solitario.. el viejo roble era solo el espejísmo que albergaba a una flor rara y quebrantada que no tiene raices, la cual por azares del destino decidió volver al mundo real, lleno de sufrimientos, quizá por amor, quizá por desolación, pero aun sigue pensando y soñando en el momento en que regrese a ese su mundo paralelo, con la compañía que siempre quiso y con el calor de una nueva estrella, para vivir esa vida con la que siempre soñó.
Monshery: Es muy valioso que ligues el universo paralelo con imágenes naturales, porque entonces le das tierra y textura, con todas sus posibilidades. Y, en un par de párrafos, logras insinuar emociones de nostalgia, expectativa, añoranza. Y nos dejas con ganas de más.
No sé por qué me latió para que se convirtiera en canción. O en fotografía. Si la trabajas todavía más, puede salir un relato fantástico (literal y metafóricamente).
¡Muy bien! Gracias por participar.
Cuando era niña mi realidad me aburría, pero no solo la mía, toda la realidad me aburría. ¿Quien quiere ir a una escuela de monjas o vivir en una ciudad cuando puede ser un mosquetero del Rey, viajar a la luna o conocer a los Kakuanas? Así que vivía en mis universos paralelos más tiempo que en la realidad. Mis libros favoritos casi no tenían personajes mujeres pero eso no evitaba que yo imaginara que estaba ahí participando activamente, y porque no, también salvando el día de vez en cuando.
Pero poco a poco mis universos paralelos comenzaron a invadir mi realidad. Estaba yo sentada en el salón de clases cuando por azares de la vida nos pidieron hacer parejas para un trabajo importante. Sorpresa que cuando volteo a ver a mi mejor amiga (quien se autobautizó como tal, si esa palabra existe) veo que no solo ya tiene compañero de equipo, sino que además es un muchacho totalmente desconocido a quien miraba con cara boba. Primer paso: aplazar el coraje al sentirme desplazada; segundo paso: conseguir compañero de equipo; tercer paso: regresar a mi coraje y vaciarlo en mi cuaderno. En el margen me di a la tarea de dibujar un angelito en una nube… después un gran caldero, y para terminar a mi “mejor amiga” embutida en dicho caldero. Ok, no era un angelito, pero si era un universo paralelo.
En otra época de mi vida yo hacía servicio con una maestra a cambio de una beca. En aquellos tiempos me inventé una historia jalada de los pelos donde yo era una especie de agente secreto con la misión de atrapar a cierto grupo de alumnos que en los inicios de la historia eran solamente raterillos, pero al final resultaban narcomenudistas, robacoches y cosas peores. Bueno, con decirles que mis gadgets competían con los de James Bond, una viejita predecía mi glorioso futuro y me caía de un edificio en remodelación. Definitivamente era más divertido que archivar expedientes y sacar copias.
Pero los universos paralelos van más lejos que mi imaginación, de ese lugar mejor a donde voy cuando me aburro. Hace muchos años mi novio de la universidad terminó conmigo y quedé echa pinole. Ambos actuábamos en una obra teatro y mi primer pensamiento fue huir, salirme del grupo para poner distancia. Hablé con el director y me puse a llorar: yo quería quedarme, pero me daba miedo convivir con él. “Ve a un ensayo y después decides, no puedes saber si va a funcionar hasta que lo intentes” me dijo y yo acepté sin darme cuenta de que era una trampa que el destino me tendía, una alfombra que me llevaría al lugar donde estoy, un punto de inflexión en mi destino. Fui al ensayo, fue horrible y lloré, me quedé en la obra, una compañera se convirtió en mi amiga, ella invitó a su hermana a ser jefe de piso, la hermana se volvió mi amiga, llegó otra actriz, ella se consiguió un roomie, los cinco nos volvimos inseparables, viajamos, reímos, nos peleamos, lloramos, el roomie nos presentó a sus amigos, la amiga del roomie me presentó a su hermano, yo me enamoré del hermano… y sigue la alfombra. Nueve años de mi vida, que si no hubiera ido a ese ensayo serían humo, una historia más de una tarde aburrida.
Me encantan mis universos paralelos, son un buen lugar para ir de vacaciones, pero no para vivir.
Marisa,
Muy bien por ese ejercicio que buscaba ir más allá: abrirnos la puerta a ese espacio donde se junta la mente con las entrañas y de donde salen, de memoria, las confesiones y los significados.
Tu relato, además de fluido, nos delinea un poco de tu personalidad y tus intereses. Te echaste un recorrido por el amor, el desamor, la amistad, el destino, la vida laboral y la soledad, así, uno tras otro. Se vé que tienes facilidad para construir mundos y para narrarlos. Qué fortuna que estés en el taller y quieras compartirlo. ¡Haz más ejercicios!