Queridos talleristas, aquí les va este ejercicio para que se les quite el frío. Buen 2011 para ustedes.
1. Haz una lista de acciones y objetos relativos a cocinar. Pueden ser alimentos también.
2. Escribe un párrafo explícito de un encuentro sexoso entre dos personas que se conocen bien. Sí, explícito. ¿Qué tan sexoso? Al gusto
3. Ahora sustituye el inciso 2 con el material del inciso 1.
4. Publica aquí.



Ahi les va mi texto, talleristas, a ver qué les parece.
A lo que iban: primero, a batir las claras a punto de turrón, de pié. A continuación y sin palabras, él puso la mano de ella sobre la puerta del horno, que ya se iba calentando, para confirmar que sí, ahí era donde habría de introducir el molde. Mientras tanto, ella preparó la masa, en una secuencia bien conocida por ambos, que consistía en amasar el material inerte, darle forma desde los costados, añadir un poco de leche salpicada para que la masa se extendiera, flexible. Repitió el proceso las veces necesarias, con parsimonia, hasta que él, relevándola, tomó el rodillo y lo repasó sobre la masa, hasta que igualó en tamaño al molde. Ella, entonces, cubrió la masa en el molde con el relleno de dulce, espeso. El turrón hasta el final, dijo él con un guiño, colocando el molde en el horno. El calor liberó las posibilidades aromáticas del relleno, que hirvió en el interior de la masa, hasta dorarse. Al cabo de veinte minutos, untaron el turrón, espumoso, sobre el postre. Era su receta infalible, de años.
Miraba incrédula la dulzura con la que él ceñía de papel plástico al muy jugoso pavo y se encontraba aún más incrédula ante la solicitud que le era requerida: “Abre ambas puertas del refri, dejémoslo un rato traquilito allí pa’ que el frío lo ponga aún mas duro”.
¡Qué cosa más rara le pedía! Ella prefería el calor del horno o por lo menos del microondas, pero meterlo en donde nunca había pensado poner un pavo para después saborearlo, en esos momentos se le antojaba bastante.
Si, le dolió. Tantos años de hacer las cosas como había visto, escuchado y hasta intercambiado recetas,le costaba trabajo. Ahora bien, probar algo tan nuevo, tan raro, casi un tabú en la cocina le dolía pero acabo disfrutando de un buen recalentado.
Vientocóatl:
Nos honras aproximándote a un tabú, de un modo alegórico y con un buen manejo del ritmo y del lenguaje. ¿Una sugerencia? Añade el punto de vista de él, en el último párrafo. A ella le dolió ¿y a él? ¿La quiso para socia permanente de sus experimentos de cocina?
Una palabra. Excitante.
(necesite dos leidas, por que al principio si pense que era una receta de cocina, eso esta mal!!???)
Saludos ñ_ñ
Es un ejercicio que tiene su maña y que nos deja escribiendo (y publicando) ruborizados, así que escribe en el formato que te sea más cómodo. Receta está bien, parrafito también.